miércoles, 13 de mayo de 2020

CINTHYA Y EL MANICURE

"PASOS PARA REALIZAR UN BUEN MANICURE"

En ocasiones las personas suelen tener problemas al momento de realizar un manicure, hoy les explicaremos los pasos para realizar un buen manicure.

Para empezar, se necesita desinfectar las herramientas que se utilizarán para realizar el manicure, los cuales son : una tijera para cortar uñas, una pequeña pinza, un empujador de cutícula. de igual forma vamos a utilizar: removedor de cutícula, lima de uñas, algodón, esmalte de uñas, acetona y algún pincel para decorar.

 
LOS PASOS A SEGUIR 

Las manos deben de estar dentro de un recipiente al cual se le agrega un poco de "removedor  de cutícula" el cual lo pueden conseguir en cualquier tienda que venda productos de belleza. 

  • Seleccionamos cualquier mano ya sea la derecha o izquierda y vamos a empezar a cortar las uñas iniciando por el dedo meñique hasta el dedo pulgar ( mientras se están cortando las uñas es recomendable ponerles algodón a las demás para que sigan absorbiendo el removedor y no den trabajo al momento de cortar) el corte de las uñas puede ser cuadradas o de forma circular, ya que terminamos de cortar las uñas de esa mano la volvemos a meter al recipiente y continuamos con la otra mano repitiendo el mismo procedimiento.
  • volvemos a regresar a la anterior mano y ahora con el empujador de cutícula vamos a ir empujando la cutícula con mucho cuidado para evitar lastimar a la persona, posteriormente con la tijera vamos a cortar los bordes de cutículas que nos quedaron y lo vamos a retirar, de igual forma se cortan los lados de las uñas para quitar algún uñero que se pueda encontrar enterrado, se utiliza la pinza de uñas para retirarlo con mayor facilidad, lo mismo vamos a hacer con la otra mano.
  • Al finalizar este paso ya no es necesario volver a meter las manos en el recipiente, puesto que ahora sigue limar las uñas al gusto del cliente, se recomienda realizarlo de forma cuadrada para tener una mejor presentación pero queda a criterio de cada persona.
  • procedemos a poder acetona en un algodón y frotarlo en cada uña para que se quite el removedor y que la pintura de uña lo pueda agarrar con mayor facilidad.
  • para finalizar vamos a decorar las uñas al gusto del cliente, por ejemplo; se puede hacer algún decorado con los pinceles, puede ser un decorado liso o puede ser que sólo se le agregue un color transparente. 
                                                                                    








lunes, 19 de junio de 2017

Video

https://drive.google.com/file/d/0B253Ebbdpe6ecmNTYnJRbnU4c3M/view?usp=drivesdk

introduccion

en este blog hablaremos y crearemos contenido con el fin de explicar las diferentes tematicas que se hablan hoy en día tales como , el joven y su comunidad , el bien y la felicidad , las actitudes de la vida , etc.
esto sera con el fin de poder dar información veraz y transparente a cualquier persona que quiera conocer sobre estos temas y espero que les guste y por favor comente para saber si les gusto el contenido .
gracias por su atencion 

el joven y su comunidad

el joven o la juventud en la comunidad juegan un gran papel en la comunidad debido a que somos los que tal vez trasformemos el presente y el futuro , aunque , aveces se nos rebaja , se nos etiqueta como la generación rebelde ya que crecimos con otros ideales al de nuestros padres , crecimos en un mundo donde la globalizacion , fuentes de información masiva , de entretenimiento es bastante amplia la gama entonces nos volvemos seres independientes en cuanto pensamiento y criticamos los errores de los adultos , creamos contenidos nuevos para la gente de nuestra edad que busca información veras y transparente que busca darse a notar en cuanto el ambiente que ellos prefieran pero muchas veces nosotros mismos carecemos de experiencia , ¿pero que podemos hacer para solucionar esto? , crear una sociedad con gente que tenga mas experiencia mas capacitada y aportemos ideas nuevas ese es nuestro papel en la sociedad , darle ideas nuevas ala comunidad , transmitir esa energía , esa chispa de frescura en cuanto a cambios hacia la sociedad 

La persona y la conciencia

                                                     ¿Qué es la conciencia moral?

La conciencia moral, presente en lo íntimo de la persona, es un juicio de la razón, que en el momento oportuno, impulsa al hombre a hacer el bien y a evitar el mal. Gracias a ella, la persona humana percibe la cualidad moral de un acto a realizar o ya realizado, permitiéndole asumir la responsabilidad del mismo

                                                     Como influye con las personas 
La conciencia, por tanto, es una especie de examen de actos que realizamos y a los que analizamos en cuanto a si debemos o no hacerlos. En esencia es como una exploración que reconoce terrenos buenos y malos para caminar.El sujeto es la persona que realiza ese juicio y reconoce la cualidad moral del acto que está haciendo, hizo, o va a hacer. Por esto es que es cierto que es nuestra conciencia la que nos dirige.Pero la clave se lo que es la conciencia es una palabra que pasa desapercibida, la de “reconocer”. Ella hace toda la diferencia.Como escribió John Flader, “El papel de la conciencia, por tanto, no es ‘crear’ la cualidad moral de una acción”.La conciencia no tiene el rol de inventar reglas éticas o morales. Su función consiste en reconocerlas, admitirlas, aceptarlas. Hay en esto algo similar al científico que descubre una ley física. Él no la inventa, sino la descubre.La pregunta que sigue es la natural, la de dónde se descubren los principios morales. En dos partes.Una es en nosotros mismos. De manera innata tenemos algunas ideas básicas sobre qué es bueno y qué es malo. La más obvia de ellas es la vida. La consideramos buena y por eso evitamos perderla y nos disgusta ser dañados en nuestro cuerpo.La otra es la afinación de esa conciencia innata en multitud de fuentes: libros, religiones, conversaciones, reflexiones, educación escolar, ejemplos en familia y demás.Es decir, no podemos por nosotros mismo descubrir los principios morales. Tenemos alguna idea innata de ellos, pero sólo pueden pulirse con educación que proviene de muchas fuentes. Y entre ellas, aunque le pese a muchos, la religión es posiblemente la más influyente de todas.El lector sagaz se preguntará ahora qué sucede con quienes no educan a su conciencia y la educan con principios contrarios. La interrogante es vital. Y es complicada.Puede ser que la persona, por ella misma, decida no educar su conciencia. Esta es una falta personal de despreocupación y la culpable es la persona misma. pero puede ser que otra cosa le suceda a la persona.Quizá ella no tenga culpa alguna de su inhabilidad para saber si algo debe o no hacerse. Puede ser que jamás haya sido educada en eso, o bien algo peor, que se le haya educado con una conciencia equivocada. En este caso, la persona no puede ser realmente considerada responsable total de sus malas acciones. La clave, entonces, está en la iniciativa de la persona. Si ella es la que ha preferido no educar a su conciencia habiendo tenido oportunidad de hacerlo, será ella responsable de sus acciones.Y lo opuesto, cuando la persona no sea la responsable de la falta de educación de su conciencia. Este último caso es extremo. Muy pocos en el mundo moderno, con tanta información, podrían argumentar en su defensa el desconocer cuestiones de conciencia.
Queda por ver otro aspecto, eso que ha sido llamado “conciencia social” y que se entiende como la atención que la persona da a los efectos de sus actos en los demás. No es un concepto prometedor y más bien es parcial de la conciencia sin adjetivos.
No sólo se trata de considerar el efecto en los demás, sino también en uno mismo. Y más aún, de valuar a los actos en sí mismos como apegados a la moral y sin tanta dependencia en los efectos percibidos.
En resumen, es un asunto central esto de la conciencia, central y personal, pero no subjetivo. No pueden crearse morales paralelas y tampoco pueden tenerse reglas morales que sólo pongan atención en los efectos en los demás.

domingo, 18 de junio de 2017

LAS ACTITUDES EN LA VIDA

                                     LAS ACTITUDES EN LA VIDA


¿QUE ES LA ACTITUD POSITIVA?

Todos podemos elegir como vivir nuestra vida, como sentirnos por las cosas que día a día nos van sucediendo, la forma en que afrontemos los acontecimientos puede hacer que estos se desarrollen de una u otra forma.
En definitiva la actitud que tengamos va a influir mucho en como esos acontecimiento van s afectarnos.
Por ello es muy importante que caminemos por la vida con una buena actitud positiva. Si decidimos mantener la actitud positiva insuflaremos a nuestra vida más optimismo, enfrentaremos más fácilmente las preocupaciones y podremos eliminar de nuestra vida los pensamientos negativos. O sea conseguiremos cambios en nuestra vida muy positivos.

Beneficios que se pueden conseguir al desarrollar y mantener una actitud positiva.

Tener una buena actitud positiva nos puede ayudar a caminar por el sendero de la felicidad y el éxito, a ver siempre el lado bueno de las cosas. Si conseguimos vivir con esta energía positiva no solo nos beneficiaremos nosotros también podemos influir en las personas de nuestro entorno, podemos contagiarlas esa forma positiva de ir por la vida.
Estos son algunos de los beneficios que una buena actitud positiva nos puede ayudar a conseguir:
  • Ser más felices.
  • Realizar nuestras tareas cotidianas con más energía.
  • Tener una gran fuerza interior.
  • Nos puede ayudar a conseguir las metas que nos propongamos.
  • Ayudar a los demás a sentirse más motivados
  • Sentir que la vida merece la pena de ser vivida.
  • Conseguir el respeto de otras personas.

¿Qué cualidades comparten las personas con una buena actitud positiva?

Las personas que son capaces de mantener la actitud positiva tienen unas cualidades que las diferencian de los demás:
  • Siempre ven lo mejor en las demás personas: ser positivos nos ayuda a ver lo bueno que hay en otras personas, a tratarlas positiva mente. Al hacerlo se consigue recibir lo mismo de ellas hacia nosotros.
  • Saber ver las oportunidades: el tener buena actitud positiva nos ayudará a ver oportunidades incluso dónde otros creen que no existen. Ser positivos nos ayuda a desterrar el No de nuestras vidas.
  • Creer en sí mismo: la actitud positiva ante la vida nos ayuda a tener fe en nuestras posibilidades. Es mucho más fácil alcanzar el éxito si creemos en nosotros mismos, hay que transmitir una imagen positiva y segura.
  • Piensan en las soluciones: en muchas ocasiones se nos presentan problemas que no sabemos como resolver, no vemos ninguna salida. La persona positiva siempre piensa “un problema, una solución” y consigue resolver la situación con mucha más facilidad.
  • Ser responsables de sus actos: las personas con actitud positiva tienen muy claro que deben ser responsables de todos sus actos y de sus pensamientos. Viven la vida con honestidad.
  • Son generosos: una actitud positiva frente a la vida nos hace ser más generosos. A las personas positivas les gusta compartir y siempre están dispuestas a ayudar.
  • Son persistentes: mantener la actitud positiva hace que las personas sean más persistentes a la hora de perseguir y alcanzar sus objetivos. Los desafíos les resultan estimulantes.

El bien y la felicidad

EL BIEN Y LA FELICIDAD


Aristóteles reconoce que la felicidad es parte integral del bien supremo, sin embargo reconoce que se pueden hacer interpretaciones erradas de la felicidad, porque algunos piensan que consiste en el placer, los honores que se reciban en la vida, la riqueza, los bienes externos y otras tantas cosas que solo son útiles para vivir cómodamente. Por ello, aclara que la felicidad es una consecuencia natural de una vida moral que le permite a los seres humanos autorrealizarse de forma individual cuando reconocen que su virtud puede hacer felices a otros porque no reciben daños o defectos de parte suya y si el mayor bien posible.
Importancia social de la filosofía moral
Aristóteles es un filósofo y pensador político que analiza las ciencias teóricas y prácticas de forma profunda, porque considera que las primeras son inferiores a las segundas. Es decir: las ciencias teóricas son aquellas que se ocupan del estudio de las cosas físicas o abstractas, como es el caso de la física que tiene como finalidad el análisis de la materia, su movimiento, la transformación y otras tantas cualidades físicas, también lo son las matemáticas, por ser abstractas ya que estudian la relación numérica entre la materia y las cosas físicas, como pueden afectar o modificar el mundo.
Por otra parte, explica Aristóteles que las ciencias prácticas son saberes mucho más complejos porque estudian el comportamiento y la forma de vivir de los seres humanos, además de reconocer que estos últimos tienen la capacidad de elegir mediante una voluntad que se representa como potencia. Por ello, la ética y la política son ciencias prácticas.
Giovanni Reale, dice: "Las ciencias practicas consideran la conducta de los seres humanos así como el fin que con ella pretenden alcanzar, ya sea que se considere a los hombres como individuos o como parte de una sociedad, precisamente de la sociedad política. Ahora bien, Aristóteles aplica en general el nombre de política, pero también filosofía de las cosas del hombre, a la ciencia que abarca la actividad moral de los hombres considerados como individuos o como ciudadanos; después subdivide respectivamente esta categorización, en ética y en política propiamente dicha, teoría del
Estado".

Todo lo anterior me permite analizar que las cosas han cambiado de forma negativa en la actualidad, ya que ahora; las ciencias prácticas se representan en la ingeniería, física, química industrial, economía etc. Las teóricas aparecen clasificadas en las ciencias humanas, como es el caso de las ciencias sociales,
la filosofía, sociología, ética y política.
Considero que el cambio que se ha realizado en la actualidad es bastante problemático para la sociedad, porque para Aristóteles las ciencias prácticas eran las ciencias humanas, para la sociedad actual las ciencias teóricas son las que estudian al ser humano.
Por ejemplo: Aristóteles daba mayor prioridad a las ciencias prácticas como es el caso de la ética y la política, porque era la filosofía de las cosas de los hombres, por esta razón, la felicidad era una de las cosas más importantes en el Estado. Como en la actualidad no se piensa así, la sociedad considera que las ciencias humanas no sirven para mucho porque no son rentables, no generan dinero, ganancias, rentabilidad etc.
Actualmente la sociedad piensa que las ciencias prácticas son la ingeniería, física, química industrial, economía etc. Por esa razón, se considera que estas ciencias pueden generar mayor felicidad, ya que producen ganancias, dinero, status social, rentabilidad y otras tantas cosas materiales.
Ese cambio tan brusco ha generado daños sociales bastante profundos, pues si la sociedad pensara como Aristóteles, le darían mayor prioridad a las ciencias humanas o prácticas, así los ciudadanos tratarían de ser mucho más justos, éticos, responsables, honestos, tolerantes etc. Generando con estas acciones mayor felicidad, virtud, amistad, bien común y otras cualidades morales.
Pero no sucede así porque la sociedad piensa que la ingeniería, física, química industrial, economía y otras tantas son ciencias prácticas porque generan riqueza. Entonces se produce mucha corrupción política, pérdida de los valores, mafia, narcotráfico, pornografía infantil y todas aquellas cosas que representen una ganancia de tipo económico.
Esta cuestión me permite analizar que la sociedad ha cambiado las prioridades sociales para alcanzar la felicidad, por esa razón, somos menos felices.
Aristóteles reconoce que para el bien común del Estado, es necesario que la justicia sea el punto de referencia de las actividades éticas y políticas. Giovanni Reale, explica: "la justicia es el respeto debido a la ley del Estado; y puesto que esta
ley (del Estado griego) abarca todo el area de la vida moral, en cierto sentido la justicia comprende toda la virtud".

La justicia reclamada por el filósofo Aristóteles parece una fantasía o ilusión mundial en los gobiernos actuales, porque los gobernantes no respetan la ley del Estado. Es decir: los políticos forman las leyes del Estado, pretenden que los ciudadanos sean felices si respetan la ley, pero ellos mismos que viven como reyes a causa de sus ingresos económicos no son felices, por ello acuden a la corrupción del paramilitarismo, mafias y narcotráfico. Cuestión que demuestra que los bienes materiales no son la fuente de la felicidad.
La felicidad también debe ser el resultado de una vida moral y que tienda humanamente a la virtud, Orlando Naranjo explica: "Según Aristóteles, si la felicidad es una actividad conforme a la virtud, es decir que no es extraña la una a la otra. Es razonable que la felicidad sea la mejor de todas las virtudes. En mi opinión sería muy bueno; que tratáramos de ser felices con nosotros mismos y los demás, pero somos tan malos, viciosos etc. Que preferimos nuestro propio daño, dolor y amargura, además de contagiarlo a los demás, lo cual indica que tal vez por ignorancia nos alejamos de la
felicidad, por ende, si la felicidad es buena, agradable y nos hace mejores, deberíamos tratar de ser buenos, para ser felices".

La felicidad según el autor, es una actividad moral, no es algo hipotético, es algo muy práctico que se puede reflejar en la actitud de una persona frente a la vida, es decir: las dificultades que enfrenten los ciudadanos deben asumirse de forma ética para no alimentar el odio personal, comunitario, social y nacional. Por ello, es necesario que tratemos de alejarnos de la ignorancia en la que nos pueden sumergir los vicios, de lo contrario podemos llegar a ser infelices.
Sin embargo, es importante aclarar que para Aristóteles la felicidad no es algo sobrenatural, ya que si los individuos viven en la miseria tampoco podrán ser felices. Por ello, se necesita de términos medios que equilibren las cosas.
También es importante preguntar ¿la felicidad se puede reflejar en los hombres buenos? Orlando Naranjo, responde: "si la felicidad es buena, agradable y nos hace mejores, deberíamos tratar de ser buenos, para ser felices". Claro está, a no ser que se considere que la felicidad es algo malo, desagradable y que hace peores a los hombres, si no es así, entonces para ser felices debemos ser buenos o luchar por ser buenos.
Carolina María Roldán, dice: "para Aristóteles, la felicidad es el fin último y perfecto del hombre ya que bastándose a sí misma, no necesita de nada más, esta sería entonces equivalente a la completud, después de ella nada más se habría de anhelar. Para alcanzar la felicidad hay que recorrer el camino de la virtud que consiste en que cada ente realice de una manera perfecta la función que le corresponde cumplir".